
sábado, 5 de abril de 2008
Clapton is God.

sábado, 8 de marzo de 2008
Sin generación.

Después de este tiempo de inactividad, entre exámenes y la vuelta a la rutina, pasando por un breve proceso de limpieza hepática vuelvo, pero no para comentar un disco, ni para comentar una peli si no para realiza conjuntos una mini reflexión que solo comprenderán unos pocos de mi generación.
No consigo que me cale Nirvana, creo que no soy el único, scorpions me da grima y ya ni te cuento la nueva ola de franz ferdinandssss (lo pongo en plural porque hay cien mil grupos que suenan igual pero desconozco el nombre de estos), dentro de esta desubicación musical en la que me encuentro, y creo que no solo, optas por rescatar los viejos casetes de tu padre.
Tu padre, ese simpático personaje con el que íbais a la playa en un viaje por carreteras secundarias en un fantástico seat ronda última generación. Este señor te bombardeaba con cintas de Los Ramones o de David Bowie, te machacaba incesantemente con algún disco de bob dylan y al final cuando le decías: "¡padre!, esto es un rollo, pon Paco Pil que es mas marchoso" el te contestaba con un disco de los stooges y te decía:" hijo esto si que es potencia" a la vez que apuntaba esta frase que más tarde vería como verdad universal "cuando crezcas lo entenderás" y aquí me tienes 18 años después con cinco discos de Dylan, toda la discografía de Iggy y los Stooges y un recopilatorio de Dire Straits, eso solo para empezar no me voy a poner a alardear de toda mi colección.
A la conclusión que quiero llegar es que tarde o temprano regresamos a las raíces, donde la revolución musical empezó, donde empezó la elegancia pero con un pequeño problema, jamás vivimos ese momento y jamás podremos comprender esas canciones al cien por cien de manera que mi conclusión es: Somos demasiado jóvenes como para no escuchar lo nuevo pero demasiado viejos como para aceptarlo como bueno, somos la pseudo generación de los setenta.
lunes, 28 de enero de 2008
Cuenta conmigo.

No en vano, nunca habíamos hablado directamente de películas más allá de el último vals que en realidad es un concierto filmado y la entrada sobre el k-billy supersound que aunque tarantinesca, iba realmnte ligada a la música.
Y aunque probablemente existan decenas y decenas de películas más conocidas, más populares y más célebres, hoy vengo a hablaros de una peli que, personalmente merece toda mi admiración.
Cuenta conmigo es una peli del 86 que narra la historia de 4 chavales de un pueblo americano que se lanzan a la búsqueda de un cadáver de un niño de su edad. A través de ese hilo conductor se nos ofrece una historia muy atractiva y amena. Podríamos decir que el tema alrededor del cual giran las aventuras de los chicos (que tienen aproximadamente unos 12 años) es la amistad. Pero además de esa idea, es cierto que aparecen otros subtemas como las relaciones familiares, los sentimientos que sólamente mostramos a los amigos de verdad, nuestros miedos o la incertidumbre que nos inunda cuando nos enfrentamos a un futuro más que incierto. Regad todo eso con dosis de fino humor y ya tenéis como resultado "Cuenta Conmigo". (Especialmente graciosa es la historia de Culograsa en el concurso de tartas que es contada en la hoguera durante una de las noches) Las comparaciones con Los Goonnies son más que probables. De hecho,si no me equivoco, uno de los chavales, de cuyo nombre no me puedo acordar, creo que también apareció en la peli de Richard Donner. Pero yo prefiero "Cuenta Conmigo". En realidad el guión está basado en la novela de Stephen King "The body". Pero es que si ya el largometraje es bastante entretenido, tiene una banda sonora que ya es para caerse de culo. Podemos escuchar a los Coasters, unos niggars que tenían una clase y una elegancia sublime. También encontramos a el killer Jerry Lee Lewis o a los Del Vykings con su mítico "Come go with me".Por no hablar del archiconocido y multiversioneado "Stand by me" que da título a la muvi. Vamos, música que ya, en estos tiempos de bulerías bulerías, paraguas, intuiciones o micrófonos, no se escucha en la radio. Malditos sean los 40 principales. Dios nos coja confesaos.
En fin, cremosillos, peli perfecta para sábado por la tarde con tu mantica y en tu sofá. Y disco para escuchar a todas horas. Si me hacéis caso tocaréis el cielo de la elegancia.